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Fisioterapia geriátrica, una realidad necesaria en España

Cuidar a nuestros mayores es algo que se da por sentado en nuestra sociedad, gracias a Dios. Pero no somos del todo conscientes de la cantidad de cuidados que requiere una persona cuando alcanza cierta edad. Ya no por darle unos últimos años de vida plenamente felices… sino por regalarles unos últimos años de vida en plenas facultades físicas y sin dolores. Y, debido a que a ninguno de nosotros nos gustaría pasar los últimos años de nuestra vida siendo incapaces ni tan siquiera de subir unos escalones, puede que el artículo de hoy te interese… ya sea para ti o para algún miembro de tu familia.

 

¿Qué es la fisioterapia geriátrica?

Todos queremos estar en plenas facultades cuando lleguemos a cierta edad en nuestra vida. No padecer dolores, no tener lesiones crónicas, poder descansar en condiciones sin asfixiarnos, no tener que pedirle a otra persona que haga las labores por nosotros (principalmente para no sentirnos inútiles)… entre un largo etcétera.

Y es que la autonomía personal (nuestra capacidad de hacer las cosas y de tomar elecciones por nosotros mismos) como personas es algo tan básico e importante en nuestras vidas que, de ella, depende nuestra autoestima al 100% (que es la percepción, buena o mala, que tenemos de nosotros mismos).

Evidentemente, una persona que, por desgracia, padezca cierto tipo de dolencias o enfermedades, y no pueda hacer por sí mismo acciones tan básicas como ducharse… puede sentir un duro golpe en su autoestima que le lleva a replantearse incluso el por qué sigue aquí, si ya no puede hacer nada. De hecho, no será la primera ni la última vez que escucho a ciertas personas decir que, si cuando llegue el momento no pueden cuidarse por sí mismos… prefieren que les den un golpe y las quiten de en medio.

Existen ciertas dolencias que llegan en la etapa avanzada de nuestra vida que, si bien no pueden desaparecer para siempre, sí pueden menguarse hasta hacerlas muy llevaderas. Y, si tuviésemos la opción de paliar una dolencia, ¿no querríamos hacerlo?

La fisioterapia geriátrica es aquella práctica de la fisioterapia que se encarga de dotar al cuerpo de movimiento diario para que no se atrofie. Es decir, el profesional de la fisioterapia geriátrica va a centrarse en incorporar actividades físicas adecuadas a su edad a las personas para que su cuerpo no se quede inactivo.

Y son realmente efectivas. ¿Sabías el ejercicio moderado y controlado puede aliviar el dolor crónico en las personas de avanzada edad? Realizar ciertos ejercicios guiados por especialistas puede ayudarles a que su aparato psicomotor mejore, lo que supondría un aumento de su motivación y una elevación positiva de su autoestima.

 

¿Qué tipos de dolencias mejoran con la fisioterapia geriátrica?

Llegar a anciano no es fácil. Todos estamos tan centrados en la vida que llevamos que no nos paramos a pensar en lo mal que los pasan esos pobres mayores que se quedan aislados en los centros de mayores. A mí, por lo menos, se me parte el alma en dos. Ninguno queremos llegar a esas edades… pero llegamos.

Por lo tanto, ya que vamos a llegar, deberíamos de tener claro que podemos hacer algo para que nuestra calidad de vida sea lo más sana posible. Y, si además de a nosotros, podemos aliviarles la vida a otros ancianos de nuestro entorno, entonces ¿por qué no lo intentamos? De esta forma, comprobaremos que llevar a mayores con una calidad de vida decente es posible… y esto nos hará, además, mucho más felices a todos.

Son muchas las patologías que pueden aliviarse con la ayuda de la fisioterapia geriátrica. ¿Te ayudo a conocerlas?

Existen diversas patologías comunes que pueden ser tratadas de manera efectiva con la fisioterapia:

  • Artritis y artrosis. Gracias a esta práctica en la medicina, los dolores en las articulaciones (que son de los más comunes en la edad avanzada del ser humano) pueden llegar a reducirse mucho. Porque muchas veces esta enfermedad empeora cuando no te mueves, por lo que es un error la inactividad.
  • Incontinencia urinaria y fecal. Cuando nos hacemos mayores, nos cuesta controlar los músculos de ciertas partes del cuerpo. Al realizar actividades específicas para ello, podemos evitar hacernos pipí y caca encima, porque estaremos fortaleciendo específicamente los músculos encargados de ello.
  • Limitaciones funcionales relacionadas con la movilidad. Es evidente que, cuando nos hacemos mayores, dejamos de poder hacer cierto tipo de cosas. Gracias a la fisioterapia geriátrica nos mantendremos en forma y seguiremos haciendo (casi) las mismas cosas que hace unos años. Con limitaciones, eso sí.
  • Fracturas de cadera, algo muy común en ancianos. La mayoría de las veces se original porque nuestros músculos han perdido masa y, en consecuencia, son los huesos los que hacen el 100% del trabajo móvil. Fortaleciendo los músculos evitamos roturas óseas.
  • Alteraciones de la coordinación y el equilibrio. Cuando somos mayores, las piernas o ciertas partes del cuerpo dejan de responder como normalmente lo hacían. Eso puede ser debido al sistema nervioso… o a un casi inexistente movimiento del cuerpo. Por lo tanto, realizar actividad moderada puede ayudarte a mantener tu coordinación y tu equilibrio intactos, y ahorrarte alguna rotura por una caída. De hecho, gracias a esto pueden evitarse muchas roturas óseas en nuestro cuerpo. ¡Es muy importante!
  • Enfermedades cardíacas y pulmonares. La inactividad es lo más peligroso que existe para el ser humano. Nos atrofia, nos hace dependientes del sofá, nos vuelve Y, como el ser humano es un animal de costumbres, el cuerpo tiende a adaptarse. Y ahorra energía para todo. Por ello, cuanto menos haces, más cansado estás: porque el cuerpo ha ahorrado toda tu energía y no hay nada para gastar, porque está en reserva. Pero esto es un grave error que puede derivar en cosas peores. El ser humano necesita movimiento, no es un animal inerte. Es un animal de actividad, y no realizar actividad varias veces por semana puede llevarte a tener un gran disgusto. Se ha demostrado que las personas que no realizan deporte son más propensas a ataques al corazón y a los problemas pulmonares y que, las personas que practican deporte, no suelen padecer este tipo de problemas. Por lo tanto, ¡muévete! ¡Reacciona y levántate del sofá!

 

Este servicio existe… tanto en los centros de mayores, como a domicilio

No, no tienes que esperar, en absoluto, a estar en un centro para mayores para tratar estos problemas en un anciano. De hecho, Iván Bragado nos recomienda no esperar demasiado tiempo a otorgarle un fisioterapia geriátrico a una persona mayor, porque, cuando más tiempo dejes pasar, más difícil es revertir los problemas de la edad.

No, está en nuestras manos aliviar los problemas de un anciano, ya sea nuestro padre, nuestro vecino o nuestro mejor amigo. A todos nos gustaría tener la ventaja de poder disfrutar de nuestra vejez sin dolores y siendo plenamente consciente del control de nuestro cuerpo… y esto solo lo vas a conseguir si te dejas de tonterías y vas a buscar los servicios de esta medicina tan necesaria.

Este servicio no solo existe en los centros de mayores, también puedes contactarlos para que vayan a tu casa, si esa persona mayor está demasiado impedida para moverla. En cualquier caso, te aconsejamos que no esperes tanto tiempo como para que esa persona ya no pueda moverse y acudas a los servicios de un profesional desde primera hora.

¡Tú también lo agradecerás en un futuro!

 

Recuerda: si no sufres ninguna patología que limite tu cuerpo, ¡también puedes realizar sus terapias y seguir sus consejos para mantenerte completamente en forma!

Porque recuerda que este tipo de fisioterapia no solo sirve para combatir las lesiones o enfermedades que ya existen en nuestro cuerpo. El hecho de acudir al médico única y exclusivamente cuando nos sentimos mal es un verdadero error: también podemos acudir al médico (y, de hecho, hemos de hacerlo) para prevenir una enfermedad.

¿Sabes cuál es el lema de la medicina? Promoción (es decir, que se entere el mundo entero) y… prevención (es decir, evitar que pase algo malo antes de que ocurra).

No es necesario en absoluto que una persona mayor tenga que presentar algún problema de movilidad, articular, de equilibro, motor, de control urinario… para que contratemos los servicios de un fisioterapeuta geriátrico. Como ya he comentado con anterioridad, este profesional también puede ayudarnos a que este tipo de enfermedades no lleguen a desarrollarse siquiera en nuestros ancianos y, por lo tanto, que no tengan que pasar por ese mal trago.

Un buen fisioterapeuta geriátrico es aquel que va a promover la salud móvil de nuestros mayores, va a ayudarnos a que se mantengan sanos y eficientes… y, por supuesto, también es aquel que va a intentar por todos los medios que una persona anciana sana siga manteniéndose sana todo el tiempo posible.

 

Si tienes personas mayores a tu cargo, quizás es hora de que empieces a plantearte este tipo de servicios para él

Ya no por ti, sino por esa persona.

Yo siempre intento usar la empatía para este tipo de cosas: cuando tú seas mayor, ¿cómo quieres vivir? ¿Quieres depender de una persona que lo haga todo por ti porque tú ya no puedes… o quieres seguir teniendo la autonomía personal necesaria para poder hacerlo por ti mismo?

Porque un fisioterapeuta geriátrico puede ayudarte a conseguirlo.