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Los beneficios de la alimentación ecológica

Está claro que  a todos nos gusta eso de comer sano y ecológico- No creo que esté reñido ni con ideologías ni con formas de pensar. Es más, yo creo que solo está reñido con el bolsillo. Por eso, cuando escucho a alguien decir que lo ecológico es algo de gente de izquierdas, me quedo con cara de sorpresa, por no decir otra cosa. Lo ecológico no es de derechas ni de izquierdas, es cuestión de querer comer sano. Por eso, hoy os quiero hablar de los muchos beneficios que puede tener la alimentación ecológica. La alimentación ecológica ofrece una serie de beneficios tanto para nuestra salud como para el medio ambiente. Algunos de los beneficios más destacados son:

Está claro que  a todos nos gusta eso de comer sano y ecológico- No creo que esté reñido ni con ideologías ni con formas de pensar. Es más, yo creo que solo está reñido con el bolsillo. Por eso, cuando escucho a alguien decir que lo ecológico es algo de gente de izquierdas, me quedo con cara de sorpresa, por no decir otra cosa. Lo ecológico no es de derechas ni de izquierdas, es cuestión de querer comer sano. Por eso, hoy os quiero hablar de los muchos beneficios que puede tener la alimentación ecológica.

La alimentación ecológica ofrece una serie de beneficios tanto para nuestra salud como para el medio ambiente. Algunos de los beneficios más destacados son:

Mayor calidad nutricional

Los alimentos ecológicos suelen tener un mayor contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes debido a que se cultivan sin el uso de pesticidas o fertilizantes químicos. Además, al no contener aditivos sintéticos, conservantes o colorantes, son más naturales y saludables.

Menor exposición a pesticidas

Al consumir alimentos ecológicos, nos estamos asegurando de reducir nuestra exposición a residuos de pesticidas y productos químicos utilizados en la agricultura convencional. Esto puede tener un impacto positivo en nuestra salud a largo plazo, ya que algunos estudios han relacionado la exposición a pesticidas con problemas de salud como cáncer, enfermedades del sistema nervioso, problemas hormonales, entre otros.

Protección del medio ambiente

La agricultura ecológica se basa en prácticas sostenibles que respetan el entorno natural. Al no utilizar pesticidas y fertilizantes químicos, se reduce la contaminación del suelo, el agua y el aire. Además, la alimentación ecológica promueve la biodiversidad y la conservación de los ecosistemas, ya que se evita la destrucción de hábitats naturales.

Bienestar animal

La alimentación ecológica también implica mantener altos estándares de bienestar animal. Los animales destinados a la producción de alimentos orgánicos son criados en condiciones más respetuosas, con acceso a espacios al aire libre, dietas más naturales y sin el uso de hormonas o antibióticos. Y es que aunque te pueda parecer algo de ideología, al final todo se trata de ser un poco más de persona con sentido común.

Apoyo a la economía local

Esto está reconocido. Al consumir alimentos ecológicos, estamos apoyando a los agricultores locales y promoviendo un modelo de producción más justo y sostenible. La alimentación ecológica fomenta la agricultura de pequeña escala, lo cual ayuda a preservar la diversidad de cultivos y evita la concentración de poder en manos de grandes empresas. Es cierto que muchos no se explican por qué el precio es tan elevado si finalmente vienen directamente del productor, pero también es cierto que estamos hablando de unos productos tratados con mucho cariño. Podríamos decir que son de autor.  Como cuando un artesano te hace una pulsera para ti solo, y piensas que por qué vale ese precio. Pues porque es único y no vas a ver por ahí cientos iguales como si hubieras comprado en cualquier joyería de una empresa muy conocida que hace todas al por mayor.

Ahora bien, en un apartado de la alimentación donde sí que veo que ha avanzado mucho este tema es en el de los panes, concretamente lo podemos ver en Rincón del Segura, que es una empresa que cultiva la tierra respetando su ciclo natural, sin usar abonos químicos, pesticidas o productos de síntesis. No utilizan semillas ni organismos manipulados genéticamente. Y claro, producen unos panes y una bollería que es de escándalo.

Por ejemplo, los cereales de cultivo propio o de otros agricultores ecológicos de la Región los transforma en harina en molinos de piedras blancas recuperados de antiguos molinos de la zona. Es la forma tradicional de molienda por roce del grano entre las piedras, produciendo una harina de buena calidad panificable y que mantiene íntegros los elementos vitales del grano.

Todavía recuerdo cuando en mi pueblo se elaboraban de forma artesanal pan, bizcochos y galletas con ingredientes naturales. Pues bien, ahora eso ha evolucionado en la harina de cereales de cultivo ecológico, sal marina, agua depurada y levadura madre, que puedes encontrar en el mercado. Y es que al final es eso lo que estamos buscando, el sabor de toda la vida, eso que nos recuerda a nuestra infancia

Con todo esto, lo que buscamos es conseguir un alimento equilibrado que ayude a mantener la salud y vitalidad del que lo consume. En resumen, la alimentación ecológica ofrece beneficios para nuestra salud, el medio ambiente y la sostenibilidad.