Estamos en la era de la imagen en todos los sentidos. Hablamos de la imagen en el sentido estricto de la palabra, aquello que vemos a través de una pantalla ya sea de televisión o de móvil, como más recientemente ha venido ocurriendo como consecuencia de la irrupción de las redes sociales en nuestras vidas. Por otro lado, hablamos también de la imagen en todo lo que tiene que ver con la estética de las personas, esa imagen personal que se deriva de nuestro cuerpo y de nuestra manera de ser. Y es que, desde luego, esto es de una importancia sublime en los tiempos en los que nos encontramos.
Por tanto, son muchas las personas que se han venido preocupando por todo lo que ha tenido que ver con su imagen estética. Y, para hacerlo a la perfección, lo que debemos tener en consideración es un abanico de cosas que es mucho más grande de lo que podemos llegar a imaginar. A lo largo de los párrafos que vais a leer a continuación, vamos a tratar de hacer una clasificación al respecto de todos los cuidados que debemos tener en cuenta para que esa imagen física de la que estamos hablando sea la mejor que se pueda asociar a nosotros y nosotras. No os vais a arrepentir.
No te olvides del cuidado de la piel
Una de las cosas en las que primero pensamos cuando hablamos de cuidado estético tiene que ver con el cuidado de la piel. Y es que este punto es mucho más importante de lo que podríamos pensar en un principio. La piel da vida a nuestro cuerpo, le da brillo. Esa siempre es una ventaja descomunal con respecto a no disponer de ello y la gente lo sabe. Precisamente por eso ha crecido la dependencia que tenemos de un asunto como este. Tanto es así que, de acuerdo con lo que apunta una noticia publicada en la página web del diario 20 Minutos, los consumidores gastan un 10% más de dinero en productos de cosmética.
Y ojo, no caigamos en estereotipos baratos: la piel es una parte del cuerpo que nos importa tanto a los hombres como a las mujeres. Aunque es cierto que ha sido el público femenino el que ha abanderado el cuidado de la piel durante muchas décadas, los hombres nos hemos dado cuenta de la importancia que eso tiene también en nuestro caso y estamos invirtiendo cada vez más tiempo y dinero en hacer que esos cuidados se conviertan en una realidad y que nuestra piel represente realmente lo que somos. Muchos de nosotros nos estamos dando cuenta de que esto funciona mucho mejor de lo que nos habíamos imaginado en un principio.
El cabello juega un papel fundamental
El pelo es uno de los elementos en los que primero nos fijamos cuando conocemos a una persona. De hecho, es uno de los atributos que suelen marcar la diferencia a la hora de determinar si una persona es bella o no. Por tanto, parece lógico pensar que juega un papel fundamental en el cuidado que debemos demostrar sobre nosotros y nosotras mismas. Hay una cuestión que es innegable y es que en la sociedad actual se ha incrementado de manera evidente los cuidados que le dedicamos al cabello. Y, exactamente del mismo modo que ocurría con el cuidado de la piel, también es algo que ahora es propio de hombres y mujeres.
En una noticia que se publicó en la página web de Libertad Digital, se informaba de la relación que existe entre el cuidado del cabello, la percepción que tenemos de nosotros y nosotras mismas y el bienestar. La relación de la que estamos hablando es fácil de comprender: cuanto mayor es el cuidado del cabello, mayores son también las otras dos cosas. Por tanto, no hay ninguna duda de lo que tenemos que hacer: cuidar al máximo del pelo porque, como estábamos diciendo en el párrafo anterior, es una de las cosas en las que primero se va a fijar la gente de nosotros.
La sonrisa siempre será tu mejor arma de seducción
Otro de los elementos que no se pueden olvidar a la hora de mejorar nuestra imagen física tiene que ver con la sonrisa. Antes de nada, esto también tiene mucho que ver con la actitud que tengamos ante la gente. Si somos seres sociables, siempre estaremos predispuestos a exhibir nuestra mejor sonrisa y eso nos hará ganar puntos. Pero claro, como es lógico, no os podéis olvidar de cuidar nuestros dientes porque, de lo contrario, no nos cabe la menor duda de que no sacaréis todo el partido posible a lo que puede conseguir una sonrisa. Unos dientes blancos tienen una capacidad tremenda para llamar la atención, pero una sonrisa que sea amarillenta u otra a la que le falte alguna pieza dental va a ser la peor carta de presentación que podamos tener.
Hemos cometido el error tradicionalmente de no cuidar de nuestros dientes de la manera en que deberíamos hacerlo. Y la consecuencia ha sido, sobre todo, el hecho de tener los dientes amarillentos. Esto no ayuda en nada a nuestra estética y, poco a poco, nos hemos ido dando cuenta de esto y hemos intentado ponerle solución. Desde la clínica dental Cubero, cuyos profesionales se encuentran especializados en estética dental sobre todo desde el punto de vista del blanqueamiento dental, nos han indicado que el aumento del tiempo que pasamos en las redes sociales ha sido directamente proporcional a lo que nos hemos preocupado por nuestra estética dental y, más concretamente, al color que tienen nuestros dientes.
Un último toque: no te olvides de tener carisma y buen humor
No todo es el físico, eso lo debemos tener en cuenta con independencia de quiénes seamos y los años que tengamos. Tened en cuenta que, aunque seamos guapos o guapas, también se nos va a valorar por todo lo que implique nuestro ser. Y una de las cosas que resulta más importantes en este sentido creemos que es el carisma, el sentido del humor que tengamos y la actitud que mostremos. Si todo eso resulta positivo, es evidente que las posibilidades de destacar entre las personas entre las que nos encontremos sube y mucho. Por tanto, que nunca se os vaya de la cabeza esta máxima.
De hecho, lo que engancha realmente es el hecho de valorar cómo es la persona que tenemos al lado, no tanto el físico, que también es importante sobre todo durante los primeros instantes en los que hemos conocido a una nueva persona y estamos valorando si puede llegar a ser interesante para nosotros o no tanto. Por eso hemos decidido incluir este aspecto del carisma y el sentido del humor en el artículo que estáis leyendo. Y es que el físico puede hacer que se fijen en nosotros y nosotras, pero va a ser nuestra manera de ser lo que nos permita marcar la diferencia sobre el resto. Por tanto, conviene no olvidarnos de este asunto.
Una relación que solo se basa en el físico termina siendo carcomida y destruida con el tiempo porque no cabe la menor duda de que el cuerpo es algo que resulta finito, que se va deteriorando con el paso de los años. Por tanto, son otras cosas las que tienen que hacernos sentir apego por una persona. Y esas otras cosas tienen mucho que ver con cómo somos y cuál es la manera que tenemos de enfrentarnos a las situaciones que se nos ponen por delante en la vida. Desde luego, no cabe la menor duda de que hay que hacer todo lo posible para cuidar de este plano porque es uno de los que más nos va a definir.
La autoestima es otra de las cosas que va a hablar más claramente de nosotros y nosotras mismas. Se nota de lejos qué personas la tienen y qué personas carecen totalmente de ella. Y ya os decimos que no es buena idea parecer que no tenemos autoestima, que es algo que ocurre cuando no cuidamos de nuestro físico en los términos de los que hemos hablado o cuando sabemos que no tenemos ese humor y ese carisma que ya hemos dicho que resulta tan importante para que nada ni nadie pueda hacernos dudar de nosotros mismos.
Sabemos que hay que estar pendientes de muchas cosas para causar esa buena impresión que hemos querido siempre que la gente tenga de nosotros y nosotras, pero tened en cuenta que eso es precisamente lo que también buscamos en las personas a las que conocemos y que nos terminan rodeando. Por tanto, sabed que vamos a dar y que también vamos a recibir. Es una cuestión que compete a todas las personas y debemos estar todo el mundo preparado para ello. Lo que está claro es que alguien que no se focalice en sacar partido a todas las cosas de las que hemos hablado va a tener menos opciones (por no decir que no va a tener ninguna) de llamar la atención de quienes tiene cerca.