Cuando hablo con amigos sobre alquilar un coche para un viaje, siempre les digo a mis amigos que depende del coche que vayamos a alquilar, de dónde vayamos y de lo lejos que vayamos, sobre todo desde que me mudé. Ahora vivo en Galicia, y después desde que vine a vivir aquí, puedo asegurarte que un seguro a todo riesgo, aunque sea para un viaje, puede ser la diferencia entre no tener ningún problema y sufrir un desastre de verdad.
De verdad, no exagero. He visto accidentes en túneles, jabalíes que cruzan la carretera de repente, autobuses que pierden el control y caen de puentes. De verdad que pasa… y, cuando pasa, tener un seguro que lo cubra todo cambia mucho la situación, y la perspectiva del viaje. Puede que pagar un poco más cada mes o por el renting te duela, pero en serio, no comparado con lo que te puede costar un accidente de esos.
Si alguna vez alquilas un coche, o simplemente quieres estar tranquilo, presta atención a lo que te voy a contar, porque esto te puede ahorrar muchos dolores de cabeza.
Los accidentes pasan más de lo que crees
Yo pensaba que los accidentes eran cosas puntuales, más que nada porque jamás me pasaban a mí ni me los encontraba, pero he visto situaciones que le han pasado a otras personas que han hecho que cambie de opinión.
Por ejemplo, una amiga mía estaba conduciendo por un túnel en la costa gallega. Iba tranquila, respetando la velocidad y todo, y de repente un coche delante frenó de golpe por un animal que había entrado en la carretera, un jabalí enorme que iba con jabatos. Se originó un choque múltiple. Nadie murió, por suerte, pero los coches quedaron destrozados y todos tuvieron que pagar reparaciones que valían más que el coche que alquilaron.
Otra vez, un jabalí salió de la nada en medio de la carretera secundaria. El conductor no tuvo tiempo de reaccionar y el golpe fue inevitable. El coche quedó inservible y el susto que se llevaron fue enorme. Situaciones así pasan más a menudo de lo que uno cree, y no siempre hay forma de evitarlas. La buena noticia es que, con un seguro a todo riesgo, estas situaciones no acaban en desastre.
También hay accidentes más “normales”, como perder el control en lluvia, chocar con otro coche en ciudad, o golpes en estacionamientos. Aunque no suene tan dramático como un jabalí o un autobús que cae de un puente, estas situaciones son peligrosos y sus arreglos pueden ser caros si no tienes cobertura completa.
Por eso, aunque el precio sea más alto, tener un seguro que lo cubra todo te da tranquilidad. No es que espere que pase algo, pero saber que si pasa estás cubierto es un alivio enorme.
¿Qué incluye un seguro a todo riesgo?
Un seguro a todo riesgo no solo cubre los accidentes que causamos nosotros, sino también los daños por choques con terceros, animales, robo o vandalismo, incluso algunos daños por fenómenos naturales.
Por ejemplo, si un jabalí atraviesa la carretera y golpea tu coche, lo normal es que un seguro básico no lo cubra, pero un seguro a todo riesgo sí. Lo mismo si otro coche choca contigo y se da a la fuga, o si alguien golpea tu coche estacionado.
Además, muchos seguros a todo riesgo incluyen asistencia en carretera. Eso significa que, si te quedas tirado en medio de la nada, no tienes que preocuparte por cómo mover el coche o cómo volver a casa. Te envían ayuda, grúa, y en algunos casos hasta coche de reemplazo mientras el tuyo está reparándose.
Otra cosa que incliye y no se valora mucho es la cobertura de robo y cristales. Si alquilas un coche y alguien rompe la ventanilla para robar, un seguro a todo riesgo normalmente se encarga de eso, mientras que un seguro básico te deja pagando todo. Esto puede parecer un gasto extra al principio, pero créeme, cuando pasa algo así, agradeces haberlo contratado.
Consecuencias de no tener cobertura completa
Yo he visto casos que asustan. Un amigo alquiló un coche para un viaje por España y decidió no pagar el seguro completo para ahorrar un poco. Al tercer día, tuvo un accidente menor en un estacionamiento, pero el coche quedó bastante castigado. El problema fue que el seguro básico no cubría todos los daños, y la factura final fue más cara que el alquiler completo con todo riesgo.
Otro caso fue un conocido que chocó con un jabalí en medio de la noche. Nadie salió herido, pero el coche quedó destruido. Como solo tenía un seguro limitado, tuvo que pagar la reparación de su bolsillo. Al final, lo barato salió muy caro.
Además, los accidentes no solo implican dinero
Hay que considerar el tiempo perdido, el estrés, el papeleo con la compañía de alquiler y, sobre todo, la sensación de impotencia cuando no sabes cómo cubrir los daños. Tener un seguro a todo riesgo elimina mucho de ese estrés. Sabes que pase lo que pase, no vas a quedar en una situación económica complicada.
Además, tener un seguro que cubra todas las situaciones te permite disfrutar del viaje sin estar pendiente de cada curva de la carretera o de cada animal que pueda aparecer de la nada.
Cosas que la gente cree que protege un seguro, pero no es así
Mucha gente piensa que con un seguro a todo riesgo ya está cubierto para absolutamente todo, y la verdad es que no es así. Hay varios mitos sobre lo que cubre un seguro que pueden costarte un disgusto si no los conoces.
Primero, no todos los seguros cubren daños por conducción imprudente. Si haces maniobras peligrosas o conduces bajo influencia de alcohol o drogas, aunque tengas un seguro completo, la aseguradora puede negarse a pagar. Esto incluye también carreras, acelerar en exceso o saltarse normas de tráfico.
Segundo, algunos creen que los objetos personales dentro del coche están protegidos. La realidad es que la mayoría de los seguros no cubren daños o robos de pertenencias tuyas, como maletas, mochilas o dispositivos electrónicos. Solo cubren el vehículo en sí y los daños relacionados con él.
Otro mito común es que los seguros cubren cualquier accidente fuera de carretera. Muchos seguros solo cubren carreteras públicas y autorizadas. Si decides conducir por caminos privados, senderos o zonas prohibidas, es probable que no tengas cobertura si ocurre un accidente.
Algunas personas piensan que los neumáticos o los faros se reemplazan siempre. Sin embargo, en muchos seguros a todo riesgo los daños por desgaste, pinchazos o roturas de cristales muy específicos no están cubiertos. Yo, por ejemplo, no tenía cubierta la batería, que se gastó, y tuve que pagarla de mi bolsillo cuando petó. Por eso, es importante leer bien las condiciones.
Por último, algunos creen que robo por descuido siempre está cubierto. Si dejas las llaves puestas o el coche abierto, la aseguradora puede negarse a cubrir los daños. La responsabilidad del conductor sigue siendo importante.
Tener un seguro a todo riesgo es muy útil, pero no hace milagros. Conocer lo que realmente cubre y lo que no te ayuda a tener más cuidado y estar más seguro en carretera.
En España todavía hay muchos coches circulando sin seguro obligatorio
Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) y estudios del sector, hay alrededor de 2,6 millones de vehículos sin asegurar, que representan casi el 8 % del parque total. Muchos de esos coches han estado involucrados en accidentes que podrían haberse evitado si tuvieran cobertura.
Conducir sin seguro no es solo ilegal, es arriesgado. Si causas un accidente, tienes que pagar todos los daños a terceros de tu bolsillo, además de las posibles multas, que van de 600 a 3.000 € dependiendo de la situación. Y aunque no seas responsable, los accidentes con coches sin seguro suelen tardar más en resolverse y generan más complicaciones legales y económicas.
Por otro lado, tener al menos el seguro obligatorio te protege de pagar daños a otros coches o a personas si eres responsable. Ya esto reduce muchísimo el riesgo económico. Pero si quieres tranquilidad completa, un seguro a todo riesgo es lo ideal: cubre choques, robo, vandalismo, asistencia en carretera, daños por animales y otros imprevistos. La gente con seguro completo resuelve accidentes más rápido y sin gastar su dinero de más.
Los datos también muestran que los accidentes con coches sin seguro tienden a ser más graves y costosos que los de coches asegurados. Las víctimas tienen más problemas para recibir indemnización, los costes materiales son mayores y el papeleo se prolonga. Por eso, aunque pagar un seguro completo pueda parecer caro, en realidad es mucho más seguro y económico a largo plazo.
Desde Smilerent Europa, quienes gestionan renting y seguros de coches, siempre recomiendan optar por seguros a todo riesgo para evitar sorpresas y problemas, y poder viajar con tranquilidad.
¿Vale la pena?
Sí, un seguro a todo riesgo es más caro, pero protege tu vida, tu bolsillo y tu tranquilidad. Cuando alquilas un coche, especialmente en zonas que no conoces bien o con carreteras que pueden ser complicadas, la cobertura completa no es un lujo, es una necesidad.
Pagar un poco más cada mes o por el renting te permite disfrutar del viaje, concentrarte en conducir y no preocuparte por cada curva, túnel o animal que pueda aparecer. Y créeme, después de ver accidentes de todo tipo, no hay nada más valioso que esa tranquilidad.
Así que si alguna vez dudas entre ahorrar unos euros y protegerte, piensa en los accidentes que he visto y en lo que podría haber pasado si no tenían seguro.
Para mí, está clarísimo: pagar un poco más merece la pena.